La tostada raspada, típica de Ciudad Guzmán, Jalisco, es una delicia artesanal que destaca por su textura crujiente. también conocida como “tostada de moco.
Su historia y preparación son un fiel reflejo de la tradición artesanal del sur de Jalisco
La tortilla de maíz se extiende sobre un comal y se cocina, posteriormente se retira y se pasa sobre la superficie de un metate para rasparla y se deja secar al sol (se deshidrata) y finalmente se dora en aceite.
La técnica para elaborar las tostadas raspadas data de hace 100 años, se cree que, en los años de la revolución, las mujeres que consumían tortillas durante el puerperio o cuarentena podrían enfermarse, por lo que las mujeres empezaron a raspar las tortillas para complementar sus alimentos.
A mediados del siglo XX, se popularizó gracias a vendedores ambulantes que recorrían los barrios en triciclos, vendiendo las tostadas raspadas acompañadas de salsas y guisos caseros.
Uno de los personajes más recordados es Don Rubén, conocido como «el padre de la tostada raspada», quien las ofrecía por los portales del centro histórico.
Las tostadas van acompañadas de frijolitos, carne como lomo, lengua, pata, cueritos, oreja o trompa se le echa col o repollo, como lo conocen en la región, así como salsa de jitomate y salsa picosa.






Deja un comentario