¿Quién no se ha llevado una gran decepción musical?

¿Alguna vez has comprado un compacto o bajado un álbum de música creyendo que era bueno porque escuchaste una canción que te gusto y creíste que todo el cd era igual?…

Pues algo así me paso a mi cuando subí a un camión urbano de Cd Guzmán…

Yo iba medio distraída mirando todo y nada a la vez, pensando en la inmortalidad, a veces los camiones van tan lentos, que parece camión turístico y otras tan rápido que te quedas con algún dolor en el cuerpo cuando bajas, pero esté era de los lentos…

Cuando veo de reojo que, en una parada, se suben dos hombres de unos 40 años quizá, uno con una guitarra y otro con una trompeta, pensé: -bueno al menos tendremos música-, así de que me acomode en mi asiento para escuchar…

Empieza el guitarrista a tocar y sonaba bien, de hecho vi a un par de pasajeros sonreír un poco al escucharlo, el trompetista se prepara para lanzar esa nota que estábamos esperando, y sale un «fffrrrrruuuuuuuuuiiiiiii» (sonido ensordecedor)…

Todos nos quedamos mirando al de la trompeta, que además estaba rojo por el esfuerzo, por que no esperábamos algo tan desafinado, los que estaban ajenos a lo que sucedía, se llevaron tremendo susto, al escucharlo.

El trompetista sigue tratando de sacar un sonido, pero cuando lo lograba, aquello no tenía ninguna nota musical de por medio «ffrrrrrrar frruuuurr… «.

Los ojos de todos los pasajeros quedaron desorbitados y una que otra risa se escuchaba a lo lejos, el guitarrista siguió tocando con ánimo y el trompetista hacia lo mejor que podía, hasta bailaban, definitivamente la música la traían por dentro, pero nosotros su público no lográbamos escucharla…

Creo que la canción que intentaban tocar era buena, pero era difícil adivinar cual podría ser esa canción…

Terminan de tocar y nadie aplaude, observábamos al trompetista, bueno…!! a alguien que traía una trompeta¡¡,  con cara de desagrado, el guitarrista agradece y nos desea un buen viaje, el chofer se apiada y le da algo de dinero de los pasajes, pero el de la trompeta, camina por el vagón sin decir absolutamente nada, se veía molesto o quizá decepcionado por que no «entendimos su estilo musical», de hecho una señora lo miraba fijamente con cara de reproche, por no haber cumplido con las expectativas del público y de la canción.

Ningún pasajero les dio ayuda económica, creo que todos estábamos ¡aturdidos! Unos meses más tarde vi al de la trompeta tocar solo, quiero creer que el de la guitarra prefirió continuar su carrera musical como solista…

Grande Cd. Guzmán, Jal.

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑