Domingo de Ramos

Durante mi niñez, a mis padres les gustaba llevarme a «Los Ramos» en semana santa, se ponían varios puestos de artesanías, juguetes, y «trastes» de barro en su mayoría, en el jardín del Rico, por la calle Juárez.

La diversión consistía en ir y adquirir alguno de los artículos que ahí te vendían, mi madre y mi abuela, se fascinaban comprando los jarros para el atole y el café y los platos para el menudo y el pozole y la birria, y demás ricos manjares que ya se estaban saboreando. también aprovechaban para llevar uno que otro «recuerdito» para la comadre, la hermana o mamá y dárselos como un detalle del día de ramos.

Yo por mi parte salía feliz, con algún yoyo, una lotería, o uno que otro juguete de los que ahí se vendían.

Era bastante significativo ya que con el domingo de Ramos iniciaba la semana santa, la bendición de palmas, el no hablar alto o escuchar música durante los días siguientes con motivo de la pasión de cristo.

Pero a la vez, era una buena oportunidad para degustar comidas que el resto del año ni siquiera se mencionan como: la capirotada, el pinole, los coquitos, el pan de la merced (que se ponen el día de la visita de los 7 templos),  pero también recuerdo como llegue a sufrir con la comida de cuaresma: las gorditas de charal y el caldillo de pescado que ahora me parecen deliciosos, en aquel tiempo no podía ni olerlos y sufría la consecuencia con amenazas de darme con la palma bendita el día que se levantara la gloria.

Y tu ¿Cómo has vivido el domingo de ramos?

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑