Todos hemos visto el monumento a José Clemente Orozco, a un costado del jardín principal de cd. Guzmán.
Y en mas de una ocasión hemos mirado hacia arriba cuando entramos al kiosco y vemos la replica de su obra mas representativa “El hombre en llamas”
Orozco, fue, arquitecto, ingeniero, periodista, escritor, pintor y escultor; logra plasmar en esta Obra una conjunción de los cuatro elementos: tierra, aire, agua y fuego, como una alusión a las etapas de la vida del ser humano desde su nacimiento, representado por la tierra, hasta su muerte que es la salida del mundo material mediante la liberación del alma reflejado en “El Hombre en Llamas”.
“El Hombre en Llamas”, un hombre desnudo que va ascendente envuelto en fuego, desde sus pies hasta arriba, visto de escorzo, sobre un fondo que también arde, está acompañado por otros 53 frescos que Orozco pinto en las paredes del Instituto Cabañas en Guadalajara, donde condena las injusticias, la corrupción, la banalidad y la traición, la barbarie, la ignorancia y las luchas fratricidas.
Esta obra se realizó entre los años de 1937 y 1939 en la cúpula de Hospicio Cabañas. Esta monumental pintura recreada en la cúpula del kiosco del Jardín Principal de Zapotlán el Grande, en el año de 1997, por el maestro Vicente Rocha García.
La doctrina del muralismo surge durante y después de la revolución mexicana como una forma de ilustrar a un pueblo analfabeta, afectado gravemente por el conflicto civil desarrollado durante las primeras décadas del siglo XX.
El mural que es considerado como el autorretrato del Zapotlense, se comenzó a pintar en 1938 y que fue culminado un año después, sin lugar a duda es una obra de arte que trasciende tiempos, fronteras, pensamientos, razas, letras y cualquier ámbito cultural.
En esta obra que es considerada por los eruditos del arte como la obra maestra del siglo XX, Orozco trata de ilustrar y enseñar a la humanidad el camino a lo trascendental olvidando el materialismo convirtiéndonos en hombres libres.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha declarado en el estado de Jalisco tres patrimonios culturales de la humanidad: el mariachi, el tequila y la máxima obra de José Clemente Orozco, “El Hombre en Llamas”. Sin embargo la falta de información y difusión en las escuelas sobre este mural, ubicado en la cúpula del Instituto Cultural Cabañas, trae como resultado el menosprecio de los jaliscienses e inclusive la ignorancia de su existencia.
Gracias al «Hombre en llamas», el Hospicio Cabañas es considerado la Capilla Sextina de América.








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